Antes de la sesión: cómo preparar el cuero cabelludo

El tratamiento solo debe hacerse sobre una piel sana, así que si tienes dermatitis, una quemadura solar o alguna lesión, hay que esperar a que desaparezca. Los días previos conviene hidratar el cuero cabelludo con crema y evitar la exposición intensa al sol, sobre todo en la zona que se va a pigmentar.

Rasúrate la cabeza el día anterior, no el mismo día, y acude a la sesión con el pelo lavado. Si tomas anticoagulantes o vasodilatadores, coméntalo antes con tu médico y con nosotros, porque pueden influir en el resultado.

Los primeros cuatro días: dejar descansar la zona

Al terminar la sesión es habitual notar algo de rojez, que desaparece en uno a tres días, y ver los puntos muy marcados. Es normal: la intensidad irá bajando hasta alcanzar el tono adecuado.

Durante los cuatro primeros días la zona debe descansar: no la laves ni la mojes, no la toques ni la rasques aunque pique, y no te rasures ni te cortes el pelo. Tampoco apliques champú, cremas ni otros productos, salvo los que te indiquemos, y evita gorros, cascos y el sudor intenso.

Cómo cuidar la micropigmentación durante el primer mes

A partir del quinto día puedes empezar a lavar la zona con un jabón neutro y agua tibia, sin frotar, y secarla dando toques con una toalla limpia. Es normal que se formen costras muy finas: deja que caigan solas para no llevarte pigmento con ellas, y aplica una crema hidratante neutra, sin perfume ni alcohol.

Estos son los plazos que conviene respetar:

  • Del día 1 al 4: sin lavar, sin mojar, sin tocar y sin protector solar.
  • Del día 1 al 10: sin deporte que provoque mucha sudoración.
  • Del día 1 al 28: sin sol directo, sin piscina ni mar y sin saunas o baños de vapor.

Pasado el primer mes, el pigmento ya está asentado y puedes volver a tu rutina habitual. A partir de ahí basta con mantener los cuidados básicos que verás a continuación.

Sol, verano y piscina

La micropigmentación se puede hacer en cualquier época del año, también en verano, siempre que la piel esté sana y la zona no se haya quemado antes de la sesión. Lo que cambia es que hay que extremar las precauciones durante el primer mes, porque el sol, el cloro y el agua salada irritan la piel en cicatrización y pueden alterar el pigmento.

Después de ese primer mes, protege el cuero cabelludo con un factor solar de al menos 30, mejor 50, ya que la cabeza recibe el sol de forma muy directa. Evita las horas centrales del día y usa sombrero si vas a estar mucho tiempo al aire libre; para nadar, un gorro ayuda a proteger la zona.

Los cuidados del día a día

Usa un champú suave, sin sulfatos, y evita los productos agresivos, los ácidos, las exfoliaciones frecuentes y tratamientos como el láser o los peelings químicos sobre la zona. Hidrata la piel al menos una vez al día y, si llevas efecto rapado, mantén el pelo corto para que se integre bien con el pigmento.

Si tu cuero cabelludo brilla y eso resta naturalidad al resultado, las cremas matificantes y los geles que regulan la grasa, siempre no comedogénicos, ayudan sin taponar los poros; también existen protectores solares con efecto mate. Para todo lo relativo a los retoques, tienes nuestro artículo sobre el mantenimiento de la micropigmentación capilar.