¿Hay una edad mínima o máxima?

Para hacerse el tratamiento hay que ser mayor de edad, y a partir de ahí no existe un límite superior en sí mismo. Lo que de verdad cuenta es el tipo de alopecia, cómo puede evolucionar y el estado de la piel.

En una persona joven la pregunta clave es hacia dónde va su caída; en una persona mayor, cómo está la piel y qué aspecto quiere conseguir. Si dudas de si el tratamiento encaja contigo, en para quién está indicada la micropigmentación capilar repasamos los perfiles más habituales.

Alopecia joven: diseñar pensando en el futuro

Cuando la caída empieza pronto, lo normal es que siga avanzando durante un tiempo. Un diseño demasiado bajo o muy denso puede quedarse desfasado en cuanto la pérdida progrese, así que se plantea una línea prudente que siga siendo creíble más adelante.

En estos casos la micropigmentación suele combinarse con un tratamiento médico que intente frenar la caída. Lo recomendable es empezar con un diagnóstico dermatológico y no cerrar el diseño en plena fase de pérdida rápida.

La línea frontal madura y el estudio del rostro

Con los años, la línea de nacimiento del pelo retrocede de forma natural y sus ángulos laterales se marcan algo más. Reproducir una línea adolescente, recta y baja, en una cara adulta es uno de los errores que más delatan una micropigmentación.

Para encontrar la posición correcta se usa el estudio del rostro, o visagismo, que divide la cara en tres tercios aproximados: desde el nacimiento del pelo hasta las cejas, desde las cejas hasta la base de la nariz y desde ahí hasta la barbilla. La línea frontal se coloca buscando ese equilibrio y respetando la forma de la cara y la expresión de cada persona. Si lo que más te preocupa son las entradas, te contamos cómo se diseña esa zona en micropigmentación capilar para entradas.

Micropigmentación capilar y edad: qué pasa con las canas

Las canas no impiden el tratamiento. En el efecto rapado el pelo se lleva muy corto, y a esa longitud el cabello canoso se ve como una sombra gris; el pigmento se elige teniendo en cuenta ese tono para que el conjunto resulte homogéneo.

Como el pelo encanece poco a poco y el pigmento también pierde intensidad de forma gradual, ambos cambios suelen avanzar a la par. Si con el tiempo predominan las canas, en una sesión de retoque se puede optar por un tono más suave que acompañe ese cambio.

Piel madura: qué cambia en el tratamiento

Con la edad la piel del cuero cabelludo se vuelve más fina y más seca, y es habitual que tenga manchas de sol o zonas más sensibles. Se trabaja con una técnica más delicada, se hidrata la piel los días previos y se revisa cualquier lesión antes de empezar.

También conviene repasar la medicación en la consulta, sobre todo si tomas anticoagulantes o antiagregantes, porque favorecen el sangrado durante la sesión. En esos casos, la decisión de ajustar algo se toma siempre con tu médico.