Por qué se cae más el pelo cuando llega el otoño

Cada pelo atraviesa tres fases: la anágena, de crecimiento activo, que dura años; la catágena, una breve etapa de transición; y la telógena, de reposo, al final de la cual el pelo se desprende para dejar sitio a uno nuevo. Como cada folículo va a su ritmo, normalmente la caída es constante y poco llamativa.

Durante el verano, una proporción mayor de folículos entra a la vez en la fase de reposo. Semanas después, ya en otoño, esos pelos se desprenden casi al mismo tiempo y la caída se concentra.

Se trata de un recambio sincronizado, no de una pérdida de folículos. El folículo sigue activo y, en la mayoría de los casos, ya está formando el pelo que sustituirá al que se ha caído.

Cuántos pelos al día es normal perder

De media se pierden entre 50 y 100 cabellos al día, una cifra que pasa desapercibida porque se reparte entre el lavado, el peinado y la almohada. En otoño esa cantidad puede llegar a duplicarse durante un tiempo y seguir siendo normal.

Más que contar pelos, conviene fijarse en el patrón. La caída estacional es difusa, repartida por toda la cabeza; dura unos dos o tres meses y va remitiendo hacia noviembre o diciembre; y la densidad general del cabello se mantiene estable.

Caída estacional o alopecia: cómo diferenciarlas

La caída estacional es pasajera y no reduce la densidad: al cabo de unos meses el pelo vuelve a verse como antes. La alopecia, en cambio, sigue patrones reconocibles que se mantienen o avanzan con el tiempo.

Las señales típicas son unas entradas que retroceden, una coronilla que clarea, placas sin pelo o un afinamiento progresivo del cabello, que cada vez cubre menos. Si quieres saber a qué corresponde cada patrón, consulta la guía sobre los tipos de alopecia, con los más frecuentes y cómo se manifiestan.

Señales de que conviene consultar a un especialista

La caída otoñal no necesita tratamiento, pero hay situaciones en las que merece la pena pedir una valoración:

  • La caída sigue siendo intensa después de tres o cuatro meses.
  • Empiezan a verse zonas con menos densidad.
  • El pelo nuevo sale más fino y más corto que antes.
  • Hay picor, descamación o dolor en el cuero cabelludo.
  • En tu familia hay antecedentes de alopecia con el mismo patrón.

Un dermatólogo o un especialista capilar puede identificar la causa y, si se trata de una alopecia, empezar cuanto antes con el tratamiento adecuado. Actuar pronto suele permitir conservar más pelo.

Cómo cuidar el cabello durante la caída estacional

Una alimentación con suficiente proteína, hierro y vitaminas del grupo B ayuda a que el pelo nuevo crezca en buenas condiciones. Conviene también reducir el calor del secador y las planchas, que debilitan la fibra capilar, y optar por lavados suaves, sin frotar en exceso.

El estrés influye en el ciclo del pelo, así que dormir bien, hacer ejercicio y reservar momentos de descanso también cuenta. Ninguno de estos cuidados detiene la caída estacional, pero sí favorecen un recambio más saludable.

Si la pérdida ya es visible y los tratamientos médicos no dan el resultado esperado, la micropigmentación capilar permite recuperar la apariencia de densidad sin cirugía. En la página del tratamiento de micropigmentación capilar en Málaga se explica cómo funciona, y la primera consulta en Fuengirola es gratuita.