Conocer los tipos de alopecia ayuda a entender por qué se te cae el pelo y qué puedes esperar de cada tratamiento. Perder entre 70 y 100 cabellos al día entra dentro de lo normal; cuando la caída supera esa cifra de forma sostenida o aparecen zonas sin pelo, conviene averiguar a qué se debe.
No todas las alopecias son iguales: unas son hormonales y progresivas, otras autoinmunes y otras destruyen el folículo de forma irreversible. Aquí repasamos las más frecuentes, cómo se manifiestan y qué papel puede tener la micropigmentación capilar en cada una.
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Cómo funciona el ciclo del pelo
Cada cabello pasa por tres fases: una de crecimiento, otra de reposo en la que deja de crecer y una última en la que se cae y deja sitio a uno nuevo. El ciclo completo dura normalmente entre 2 y 6 años, y por eso es normal ver pelo en el cepillo o en la ducha.
Hablamos de alopecia cuando esa pérdida es anormal, ya sea porque se cae más pelo del que se repone o porque el folículo deja de producirlo. Aunque solemos pensar en la cabeza, también puede afectar a las cejas, las pestañas, la barba u otras zonas del cuerpo.
Los tipos de alopecia más frecuentes
Alopecia androgenética
Es la calvicie común y la forma más habitual, ligada a la herencia genética y a las hormonas masculinas, que van miniaturizando el folículo con los años. En los hombres empieza por las entradas y la coronilla, y en las mujeres suele adelgazar el pelo en toda la parte superior de la cabeza.
Alopecia areata, total y universal
La areata provoca placas redondas sin pelo y tiene un origen autoinmune, a veces relacionado con el estrés. El pelo suele volver a crecer, pero las recaídas son frecuentes, y en sus formas extensas puede afectar a toda la cabeza (total) o a todo el cuerpo (universal); hablamos de sus opciones en el artículo sobre el tratamiento de la alopecia areata.
Alopecia cicatricial y frontal fibrosante
En la alopecia cicatricial, una inflamación, una infección o una enfermedad autoinmune sustituye el folículo por tejido cicatricial, y la pérdida es irreversible. La frontal fibrosante es una de sus variantes: el pelo de la zona frontal se va perdiendo de forma gradual y la línea de nacimiento queda cada vez más lejos de la frente.
Alopecia difusa y efluvio telógeno
La difusa adelgaza el pelo de forma generalizada, que se vuelve fino y seco antes de caer, y es frecuente en mujeres; le dedicamos un artículo propio sobre la micropigmentación capilar para alopecia difusa. El efluvio telógeno, en cambio, es una caída temporal provocada por estrés, cambios hormonales o una enfermedad, y suele recuperarse al desaparecer la causa.
Otros tipos menos habituales
Además de las anteriores, existen alopecias menos frecuentes con causas muy distintas:
- De tracción, por peinados que tiran del pelo de forma continuada.
- Congénita, presente desde el nacimiento, poco frecuente y casi siempre temporal.
- De presión, en personas que pasan mucho tiempo encamadas.
- Posparto, seborreica, traumática o tóxica, ligadas a cambios hormonales, a la piel, a lesiones o a sustancias.
- Asociadas a medicamentos, infecciones de la piel, déficits nutricionales u otras enfermedades generales.
Por esa variedad de causas, el diagnóstico de un dermatólogo es el primer paso antes de decidir cualquier tratamiento. Algunas se resuelven al corregir lo que las provoca, y otras necesitan seguimiento médico.
Cómo se manifiesta: entradas, calvas y falta de espesor
Las entradas suelen ser la primera señal y pueden aparecer a cualquier edad, aunque eso no significa que el pelo vaya a perderse deprisa. Las calvas pueden ser pequeñas, en las que interesa ganar densidad sin cambiar de peinado, o amplias, en las que el efecto rapado uniforme suele dar mejor resultado.
La pérdida de espesor aparece a veces en los laterales, otras en la parte superior o a lo largo de la línea frontal, y deja ver el cuero cabelludo entre el pelo. Identificar el patrón ayuda tanto al diagnóstico como al diseño de cualquier solución estética.
Qué opciones tiene cada tipo de alopecia
Los tratamientos médicos anticaída pueden frenar o retrasar la alopecia androgenética, y cuanto antes se empiezan, más pelo permiten conservar. En otros casos, como durante la quimioterapia, se recurre a soluciones temporales como las pelucas de pelo natural, y para pérdidas establecidas existen las prótesis o el injerto capilar si se cumplen las condiciones para hacerlo.
La micropigmentación capilar no detiene la caída ni estimula el crecimiento, pero reduce el efecto visual de la pérdida en casi todos estos tipos: recrea un efecto rapado en la androgenética, iguala el tono en las placas de la areata o camufla zonas cicatriciales estables. Puedes conocer el procedimiento en nuestro tratamiento de micropigmentación capilar en Málaga.
Saber qué tipo de alopecia tienes es lo que permite elegir bien: no se trata igual una caída hormonal y progresiva que una autoinmune o una cicatricial. Por eso recomendamos empezar siempre por un diagnóstico dermatológico.
Cuando el objetivo es mejorar la imagen, la micropigmentación se adapta a cada caso con un diseño personalizado. En EDM Capilar, en Fuengirola, Virginia Llorente valora tu situación en una primera consulta gratuita y te explica con claridad qué resultado puedes esperar.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos pelos al día es normal perder?
Entre 70 y 100 cabellos al día forma parte del ciclo normal del pelo. Si durante semanas pierdes bastantes más, o notas zonas con menos densidad, es buena idea consultar con un dermatólogo para averiguar la causa.
¿La micropigmentación sirve para todos los tipos de alopecia?
Desde el punto de vista estético se adapta a la mayoría: androgenética, areata, difusa o cicatricial estable. Lo que no hace es frenar la caída ni sustituir el tratamiento médico, así que en alopecias activas o inflamatorias primero hay que diagnosticarlas y controlarlas.
¿El pelo vuelve a crecer en la alopecia areata?
A menudo sí, aunque las recaídas son frecuentes y su evolución es difícil de prever. En las formas extensas, como la total o la universal, el pelo puede tardar mucho en volver o no hacerlo, y ahí la micropigmentación ayuda a recuperar una imagen uniforme.
