Los perfiles más habituales

El perfil más frecuente es el de hombres de entre 20 y 55 años con alopecia androgénica: entradas pronunciadas, coronilla despoblada o pérdida difusa en la parte superior de la cabeza. También quienes llevan el pelo rapado o muy corto y quieren eliminar el contraste entre las zonas con pelo y las despobladas.

Se trabaja sobre todo en las zonas frontal y parietal, y se adapta a cualquier tono de piel y color de pelo. Lo único imprescindible es una valoración previa para descartar contraindicaciones.

Según el tipo de alopecia

En la alopecia androgenética, la más frecuente, funciona tanto para recrear un efecto rapado como para dar densidad entre el pelo existente. En la areata, que aparece en placas y tiene un componente autoinmune, conviene que esté estable; lo mismo ocurre con la frontal fibrosante, más habitual en mujeres y relacionada a veces con la menopausia.

En la alopecia difusa ayuda a reducir el contraste del cuero cabelludo, y en la cicatricial, ya estabilizada, camufla las zonas donde el folículo se ha destruido. Si no tienes claro qué tipo de alopecia tienes, la guía de tipos de alopecia te ayuda a orientarte, aunque el diagnóstico debe hacerlo un dermatólogo.

Cuando el trasplante no es una opción

Muchas personas llegan a la micropigmentación porque no son candidatas a un injerto: no tienen zona donante suficiente, tienen condiciones médicas que desaconsejan la cirugía, problemas de cicatrización o tendencia a formar queloides. Otras simplemente prefieren no pasar por quirófano.

También es útil como complemento de un trasplante que se quedó corto, para dar más densidad visual o camuflar la cicatriz de la zona donante. Si estás comparando opciones sin cirugía, las tienes lado a lado en la comparativa de tratamientos para la alopecia.

Mujeres, cicatrices y correcciones

Las mujeres con pérdida de densidad leve, sobre todo en la raya o en zonas donde se ve el cuero cabelludo, se benefician de la micropigmentación de densificación sin tener que cortarse el pelo. En la consulta se valora también si conviene combinarla con un tratamiento médico para frenar la caída.

La técnica sirve también para disimular cicatrices de trasplantes FUE o FUT, quemaduras o accidentes, y para corregir micropigmentaciones mal hechas en otros centros. En estos casos se valora con especial cuidado el estado de la piel y el trabajo previo.

Cuándo no está indicada todavía

Si hay una infección, irritación o inflamación activa en el cuero cabelludo, hay que tratarla antes. Lo mismo ocurre con las enfermedades autoinmunes en fase activa, como una alopecia areata que sigue extendiéndose, o con la caída reciente y sin diagnosticar.

En esos casos lo prudente es pasar primero por el dermatólogo y plantear la micropigmentación cuando la situación esté estable. Cuando lo esté, puedes conocer el procedimiento en el tratamiento de micropigmentación capilar en Málaga.